
En el antiguo Japón, existe una leyenda en la que un anciano que vive en la Luna, baja cada noche a la tierra y busca entre las almas aquellas que estén predestinadas a unirse, una vez que las encuentra las ata del meñique con un hilo rojo, para que no se pierdan. Este es invisible, y permanece atado a estas 2 personas a persar del tiempo, lugar y circunstancias, el hilo puede enredarse o tensarse, más nunca romperse, es por eso que los japoneses suelen cerrar promesas haciendo una “promesa de meñique”.
… esperando que el día se arrepienta a última hora.
First we have:
And now we have:
(Source: thishappensallthetime)